Tenía tiempo que no veía a mi amiga Yuiko, solía salir con ella al cinema o a patinar, le llamé y arreglamos todo para vernos. Pasamos la tarde charlando, aunque ambos teníamos nuestras ideas en otras partes, la imagen de nuestros amoríos estaban ahí, y nos sentíamos en un estado anormal, como en un viaje astral, donde nuestra mente acompañaba a nuestros novios. Tras ver un espectáculo de payasos ambulantes, tomar un café, y caminar por las calles de mi ciudad colonial, decidimos regresar a nuestras casas, pasamos frente al bicho, y yo quise entrar a ver quién estaba, Chrono me había dicho que ese día iba a salir con sus amigos del colegio, y tal vez estaría ahí, pero no lo encontré, me tope con alguien que una vez pensé haber visto ahí: Uno de mis primos políticos. Ese chico siempre me desagradó, era muy «Fresa», y ahora lo veía de la mano con un chico. Nos miramos por tres segundos y luego desvió la mirada, estaba a punto de saludarle, pero no lo hice, salí de ahí con Yuiko.
Después de toda la tarde, nuestras mentes se reubicaron y charlamos más fuera de la casa de Yuiko sentados en unos columpios azules.
La familia había ido de visita a mi casa, regresé, y seguían en el comedor.
Tía gossi— Ya llegaste Soelito! He!! Canijo! qué dice la novia?!
SoeL — Este..., no tía, yo no tengo novia...
Dado que la mitad de mi familia ya conoce al real SoeL se echaron a reír, mi padrastro y mi madre con un gesto de ironía en el rostro, y algunos otros agarrandose el estómago. Eso me hizo sentir tan bien, como en los vídeos de Callejeros. Ahora recuerdo cuando anhelaba sentirme como en aquellos vídeos.
2 flotando también:
Que bueno volverte a leer. Y que bueno que son cosas buenas en tu vida. Un abrazo y sigue disfrutando de la Vida.
suerte con el termino del bachillerato.
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